El mercado está en movimiento

Primer respiro en los costes energéticos

La inflación representa un desafío actual para la optimización de los procesos de compra en el sector industrial.

Hace apenas un año, era casi imposible evitar las negociaciones sobre los precios a la hora de comprar lámina y adhesivo. Los precios extremos de la energía han provocado una subida generalizada de los precios. Entretanto, la situación ha mejorado ligeramente en el caso de algunos materiales. En algunos proveedores ya observamos de nuevo bajadas de precios. Algunos fabricantes ya han reducido sus recargos por energía o incluso los han eliminado por completo. Nuestra impresión: la época de las subidas de precios mensuales parece haber llegado a su fin, al menos por el momento.

Sin embargo, el mercado no está reaccionando de forma uniforme en todos los ámbitos. Algunos proveedores se aferran a los precios elevados. Además, los precios reales de las materias primas solo están bajando muy lentamente hasta ahora; nos movemos aquí en el rango de un porcentaje de un solo dígito. Probablemente ya no volveremos a un nivel de precios como el de antes de 2020. Para reducir de todos modos de forma notable los costes de material para su etiquetado, optamos por una vía directa: revisamos las especificaciones existentes y apostamos por materiales sustitutivos más económicos.

Material más económico con la misma durabilidad

En muchas empresas se siguen utilizando hoy en día materiales que se aprobaron hace cinco o diez años. A menudo, sin que se note, se utiliza para la misma aplicación el mismo material que antes de la crisis energética. Ahí es donde entramos nosotros. Analizamos dónde se pueden sustituir los plásticos caros por láminas más económicas. Lo único decisivo es que la durabilidad, la imagen impresa y la legibilidad para sus procesos permanezcan inalteradas.

En la práctica, esto afecta sobre todo a dos ámbitos:

  • PP en lugar de PET: En el caso de las hojas para impresoras láser, sustituimos las costosas láminas de poliéster por materiales de polipropileno más económicos.
  • PE en lugar de PVC: En la impresión por transferencia térmica en fábrica, sustituimos el cloruro de polivinilo por productos de polietileno más económicos.

También en el ámbito de los productos autoadhesivos buscamos soluciones de este tipo. Un buen ejemplo es el etiquetado GHS en la industria química. Al pasar a compuestos adhesivos alternativos, conseguimos productos finales notablemente más económicos sin que se vea afectada la fuerza de adhesión en los bidones.

Las aprobaciones rápidas garantizan la ventaja de precio

Un cambio de material en la producción en marcha no se lleva a cabo de la noche a la mañana. Las nuevas láminas deben someterse a pruebas sobre las superficies en la fábrica y en el almacén. Para ello necesitamos su colaboración.

Cuanto más rápido se realicen y aprueben las pruebas en sus departamentos, antes podremos adaptar su producción. Solo así podremos trasladarle directamente las ventajas de precio conseguidas en la compra. Repasemos juntos las especificaciones de sus etiquetas y reduzcamos de forma específica los costes del material.