Futuro de éxito en el sector de las etiquetas
Cada directivo tiene una visión personal y propia del liderazgo. Esta es el resultado de su personalidad y del modelo de autoridad que le ha sido transmitido.
Con el cambio en la dirección general hace unos años, S+P Samson comenzó a hacer mensurable este aspecto mediante encuestas continuas a los empleados. Los colaboradores evalúan a los directivos en función de la coherencia de la imagen que proyectan, abarcando todos los niveles de la empresa.
Al principio se evidenció que existía poca cohesión dentro del equipo directivo, especialmente en lo que respecta al desarrollo estratégico de la compañía, los objetivos comunes y las vías óptimas para alcanzarlos. El desarrollo de directrices claras para el equipo de líderes fue el primer paso fundamental para mejorar esta situación de forma sostenible.
Transparencia y estructura como factores de éxito
Un mayor nivel de transparencia constituyó el segundo paso. A partir de ese momento, se informó de manera vinculante sobre el trabajo y las decisiones del comité directivo. El desarrollo conjunto de una nueva estrategia corporativa y el seguimiento continuo de los objetivos fueron los siguientes hitos lógicos. Esta comunicación abierta y estructurada constituye hoy el pimiento fundamental de nuestra forma de trabajar orientada a la seguridad de los procesos.
Hoy en día, preparamos intensamente a la próxima generación para las funciones de liderazgo mediante directrices de gestión firmemente consolidadas y formaciones prácticas de liderazgo. Cada miembro del equipo ha comprendido que la forma en que lideramos, nos relacionamos y nos comunicamos influye de manera decisiva en el atractivo de S+P Samson como empleador. Algo que resulta más importante que nunca en tiempos de escasez de mano de obra cualificada.
Una cultura de calidad activa comienza siempre en la dirección y se extiende hasta las máquinas de producción. Al fin y al cabo, el cliente también se beneficia de jerarquías planas, canales de toma de decisiones rápidos y una plantilla motivada que implementa requisitos complejos con flexibilidad. Porque, en última instancia, el éxito lo hacen las personas.



